¿Qué variedad es mejor para el zumo?

En el aspecto gastronómico, hay un claro bipartidismo naranjil: las de mesa y las de zumo. Pero si nos vamos a la botánica, la cosa se complica. Los cítricos se consideran un género (Citrus), que se divide en diferentes especies (naranjas, limones, mandarinas…) y estas, a su vez, se organizan por variedades. “Las dos grandes familias de naranjas son las Navel y las Blancas, que se cultivan en los trópicos, y cuyo consumo está extendido por todo el mundo”, afirma el profesor Agustí.

  • En inglés, Navel significa ‘ombligo’ y es precisamente lo que tiene esta variedad de naranja en la parte opuesta al ‘pezón’. Se considera ideal para el postre y la sobremesa, por cuanto es más fácil de pelar y separar los gajos, además de tener un sabor equilibrado entre el dulce y el amargo. Aunque la producción española se sitúa entre la primera semana de noviembre y el mes de junio,con el paso de los meses se van sucediendo las distintas tipologías: de este modo, primero viene la Navelina, luego la Washington Navel y, entre las tardías, la Navel Late.
  • En cuanto a las blancas, su color es -evidentemente- más claro, su forma resulta más esférica y carecen de ombligo. Ideales para el zumo, ya que en su punto correcto de madurez, resultan más dulces y tienen un porcentaje de líquido más alto -de hasta el 50%-. Pero nuevamente, depende de la subvariedad de la que hablemos: la temporada arranca con las Salustianas, de noviembre a marzo, y termina con las Valencia Late, que pueden llegar hasta agosto. Ahora bien: cuidado con el mito de que el zumo de naranja se pueda considerar dieta mediterránea.

También hay un sinfín de variedades menos comunes: por ejemplo, las naranjas de pulpa roja, conocidas como Sanguinelli, que son muy populares en Italia. Aquí en España también lo fueron, allá por los 50, pero su uso se fue descartado por la dureza. O las naranjas enanas, que en realidad se llaman kumquats y proceden de China, con sabor amargo y piel comestible. Aunque en el pasado se consideraban una planta ornamental -en realidad, casi todos los cítricos-, en los últimos tiempos se ha extendido su uso para mermeladas y chutneys.

Sí, esta forma tan extraña tiene la variedad kumquat. ALMUDENA ORTUÑO

La temporada de mandarina va de octubre a enero. En este tiempo, es posible que encuentres mandarinas Satsuma, originarias de Japón y cultivadas en España, pero la reina de la fiesta es la Clementina. “Es falso que sea un cruce entre la naranja y la mandarina; eso es tan erróneo como decir que las nectarinas son la mezcla del melocotón y la ciruela”, explica el catedrático en Producción Vegetal. En realidad se trata de una mutación natural -nada que ver con un híbrido de laboratorio-, que ha dado como resultado una variedad más grande y resistente, cuyo cultivo mayoritario se concentra en Nules (Castellón) y en una variedad muy apreciada: la Clemenules.

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